Cancillería activó los trámites de extradición para los tres argentinos del FIFA Gate. Anunciada Corrupción mundial.

Corrupción en la FIFA: Cancillería puso en marcha la extradición para los tres argentinos acusados. Fue por pedido de la Justicia de Estados Unidos realizado a la cartera de Timerman. Las solicitudes fueron remitidas al juez federal Marcelo Martínez de Giorgi para que proceda.


La Embajada de Estados Unidos en Buenos Aires envió hoy a la Cancillería argentina los pedidos de detención solicitados por la justicia norteamericana para Hugo Kinkis, Alejandro Burzaco y Mariano Jinkis, los cuales fueron remitidos de inmediato al juez federal Marcelo Martínez de Giorgi para que proceda con las actuaciones.

Fuentes de la cartera que conduce Héctor Timerman confirmaron a Télam que recibieron esta noche los pedidos de detención para los tres argentinos acusados de sobornar a dirigentes de la máxima entidad del fútbol mundial, y que la documentación fue enviada en el acto a Martínez de Giorgi, titular del juzgado federal 8, que se encontraba de turno en ese momento.

Tanto Alejandro Burzaco, presidente de Torneos y Competencias S.A como Hugo Jinkis y su hijo Mariano, directores de la empresa Full Play, son señalados por la justicia estadounidense por haber realizado supuestos pagos ilícitos a funcionarios con participación dentro de FIFA o en algunas de las organizaciones que la componen.

Los dirigentes detenidos, con pedido de extradición a Estados Unidos, son el uruguayo Eugenio Figueredo (vicepresidente de la FIFA); Jeffrey Webb, de las Islas Caimán; el brasileño José María Marín, el costarricense Eduardo Li, el nicaragüense Julio Rocha, el venezolano Rafael Esquivel y el británico Costas Takkas, según informó el Ministerio de Justicia suizo.

Los otros dos empresarios involucrados son el estadounidense Aaron Davidson, presidente de Traffic Sports USA; y el brasileño José Margulies, de Valente Corp. y Somerton.‎ 


"Corrompieron el fútbol por sus propios intereses"

La fiscal general de Estados Unidos, Loretta Lynch, denunció que "desde 1991, la Concacaf (Confederación de Norte, Centroamericana y el Caribe) y la Conmebol (Confederación Sudamericana de Fútbol) usaron sus posiciones para solicitar sobornos a cambio de derechos de transmisión por televisión y de marketing, y así una y otra vez, año tras año, torneo tras torneo". "Era la Copa del Mundo del fraude y hoy les hemos sacado tarjeta roja", dijo Richard Weber, director del departamento de investigación del IRS, la agencia tributaria norteamericana.

Tras la detención en Zurich de 7 altos dirigentes de la FIFA, acusados junto con otros 7 imputados de aceptar sobornos, asociación ilícita y corrupción, cuya extradición reclama Estados Unidos, Lynch destacó que sólo por la Copa América Centenario, que se celebra el próximo año en EEUU, se movieron en sobornos 110 millones de dólares. También consideró afectadas por la trama de corrupción la elección de Sudáfrica como sede del Mundial de 2010 y la elección presidencial de 2011.

El director del FBI, James Comey, por su parte, subrayó el esfuerzo de la investigación, que ha durado años, y señaló que "nadie está por encima de la ley".

"Es un gran día para los aficionados al fútbol y aún mejor para los que luchan contra el lavado de dinero y la evasión de impuestos", dijo Richard Weber, director del departamento de investigación del IRS, la agencia tributaria de Estados Unidos. "No se trata de fútbol, sino de justicia y de cumplir la ley. Lo hicieron buscando su ganancia personal, no por el juego, sino por su propia avaricia", dijo sobre los acusados, entre quienes hay destacados miembros del fútbol latinoamericano. "Era la Copa del Mundo del fraude y hoy les hemos sacado tarjeta roja", usó Weber un símil futbolístico.

"Las imputaciones demuestran una corrupción que es rampante, sistémica y profundamente enraizada tanto fuera como aquí en Estados Unidos", aseguró la fiscal general Lynch, quien supervisó la investigación inclusive antes de ocupar su actual cargo.

Según confirmaron las autoridades estadounidenses, el uruguayo Eugenio Figueredo y Jeffrey Webb (Islas Caimán), ambos vicepresidentes del ente rector del fútbol mundial, están entre los detenidos durante la reunión en que se ultimaban los detalles de la elección del viernes, en las que se perfila como ganador para un nuevo período al actual presidente Joseph Blatter.

Más tarde, la justicia suiza anunció que arrestó a otro directivo, lo que elevó a siete la cifra de apresados, informó el Ministerio de Justicia suizo en un comunicado.

Nueve de los implicados son dirigentes o exdirigentes futbolísticos, mientras que otros cinco son ejecutivos de marketing de Sudamérica y Estados Unidos, entre ellos tres argentinos: Alejandro Burzaco, presidente de Torneos y Competencias, y Hugo y Mariano Jinkis, de Full Play Group.


El Departamento de Justicia estadounidense los acusa de "crimen organizado" y de montar un esquema por el que se pagaron "más de 150 millones de dólares en sobornos para obtener lucrativos derechos mediáticos y de marketing en torneos de fútbol internacional".

Además de Figueredo y Webb, actual presidente de la Concacaf (Confederación del Norte, Centroamérica y el Caribe), también están acusados de formar parte de la trama el paraguayo Nicolás Leoz, el brasileño José María Marín, el costarricense Eduardo Li, el nicaragüense Julio Rocha, el venezolano Rafael Esquivel, el triniteño Jack Warner y el británico Costas Takkas.

Aunque no se confirmaron los nombres de los detenidos, seis de los involucrados fueron detenidos en Zurich, según confirmó el gobierno suizo. La Justicia estadounidense, por su parte, aseguró que Webb está entre los arrestados. Según pudo saber la agencia dpa, Esquivel, presidente de la Federación Venezolana de Fútbol, también se encuentra entre los detenidos.

Li y Rocha son presidentes de sus respectivas federaciones, mientras que Marín era jefe hasta hace apenas unas semanas de la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF). Figueredo fue relevado también recientemente como presidente de la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol).

Según el comunicado de los investigadores, la mayoría de los cargos son por los sobornos pagados para obtener derechos sobre partidos y torneos en la zona Concacaf y Conmebol, clasificatorios para el Mundial, la Copa América Centenario de 2016, la Copa América, la Copa Libertadores y la Copa do Brasil, organizada por la CBF.

"Otras tramas están relacionadas con el pago y recibo de sobornos por el patrocionio de la CBF por parte de una gran empresa de ropa deportiva estadounidense, la selección del país anfitrión del Mundial 2010 y la elección presidencial de la FIFA en 2011", advirtió.

Los implicados se enfrentan a la extradición a Estados Unidos, donde podrían ser condenados a penas de hasta 20 años de prisión por fraude, lavado de dinero y obstrucción a la justicia. "Además -advierten los fiscales- Eugenio Figueredo se enfrenta a un máximo de diez años de cárcel por fraude y podría perder su nacionalidad estadounidense".

Tres de los cinco ejecutivos de marketing implicados son argentinos, entre ellos Alejandro Burzaco, presidente de Torneos y Competencias, y Hugo y Mariano Jinkis, de Full Play Group. Los otros dos empresarios son el estadounidense Aaron Davidson, presidente de Traffic Sports USA; y el brasileño José Margulies, de Valente Corp. y Somerton.

Casi en simultáneo, y en una causa paralela, la fiscalía suiza abrió una investigación por indicios de criminalidad en la concesión de los Mundiales de Rusia 2018 y Qatar 2022, por lo que se incautaron de datos electrónicos y documentos en la sede central de la FIFA.

Los investigadores sospechan de la existencia de negocios fraudulentos y lavado de dinero, aunque las investigaciones no se dirigen contra nadie en concreto. La fiscalía ordenó también a "diversos entidades financieras" suizas que se le suministren los datos bancarios de los involucrados.


Torneos y Competencias, una empresa controvertida

Uno de los tres argentinos acusados de pertenecer a la red de corrupción que investiga la justicia estadounidense es Alejandro Burzaco, CEO de Torneos y Competencias, empresa "accionista del canal de cable TyC Sports, cuyo 50 por ciento restante pertenece a Inversora de Eventos, del Grupo Clarín", de acuerdo con las aclaraciones hechas por la propia Dirección de Relaciones Externas del Grupo difundidas por Twitter. Los otros dos son Hugo y Mario Jinkins, directores de Full Play, una empresa de marketing deportivo con sede en la Argentina, según señaló el Departamento de Justicia norteamericano, y que posee los derechos de televisación de varias selecciones nacionales de fútbol latinoamericanas.

Burzaco es, además, hermano de Eugenio Burzaco, un hombre es estrecha confianza de Mauricio Macri, exdiputado del PRO en la Provincia de Buenos Aires y exjefe de la Policía Metropolitana entre 2009 y 2011.

Al momento de las detenciones en Suiza, donde se alojaban las autoridades de la FIFA, Burzaco informaba en su cuenta de Twitter que estaba en Londres a punto de participar de la reunión de la Federación.

El cuarto empresario de marketing deportivo acusado en la causa por supuesta corrupción es Aaron Davidson, presidente de Traffic Sports USA Inc. Fue imputado asimismo el directivo de Valente Corp. and Somerton Ltd. José Margulies, acusado de ser el supuesto intermediario para facilitar pagos ilícitos entre ejecutivos de marketing deportivo y autoridades del fútbol internacional.

Según señala el comunicado oficial, "los imputados incluyen a ejecutivos de marketing deportivo de Sudamérica y Estados Unidos acusados de haber pagado sistemáticamente y haber aceptado pagar más de 150 millones de dólares en sobornos para obtener lucrativos derechos mediáticos y de marketing en torneos de fútbol internacional".

En el proceso también fueron acusados nueve dirigentes futbolísticos, entre ellos el uruguayo Eugenio Figueredo, el paraguayo Nicolás Leoz, el brasileño José María Marín y el presidente de la Concacaf, Jeffrey Webb, confirmó el Departamento de Justicia norteamericano.

Los otros imputados son el costarricense Eduardo Li, el nicaragüense Julio Rocha, el venezolano Rafael Esquivel, el triniteño Jack Warner y el británico Costas Takkas, todos actualmente en puestos directivos o ex dirigentes del fútbol americano.

Los investigadores estadounidenses acusan a los implicados de "crimen organizado y de recibir sobornos".


Por: Elgraficodiario.infonews.com - Pagina12.com.ar
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